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HIV/AIDS News

La Infección Por el VIH y el SIDA

Date: December 1, 1994
Source: National Institutes of Health (NIH)
Author: National Institute of Allergy and Infectious Diseases (NIAID)

El SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) fue reportado en los Estados Unidos por primera vez en el año 1981 y desde entonces se ha convertido en una gran epidemia mundial. El SIDA es causado por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) que, al matar y destruir las células del sistema inmune, disminuye progresivamente la capacidad del cuerpo para combatir infecciones y ciertos tipos de c ncer. Las personas diagnosticadas con el SIDA son susceptibles a enfermedades fatales llamadas infecciones oportunistas, causadas por microorganismos que generalmente no causan enfermedad en personas sanas.
En los Estados Unidos se han reportado desde el año 1981 m s de 400.000 casos de SIDA, y se estima que alrededor de 1 millón de personas norteamericanas est n infectadas por el VIH. Esta hoja de información resume lo que actualmente se conoce sobre la infección por el VIH.
Transmisión
El VIH se transmite comnmente por contacto sexual con una persona infectada. El virus puede entrar al cuerpo por las membranas de la vagina, vulva, pene, recto o la boca durante el contacto sexual.
El VIH también se transmite por contacto con sangre infectada. Antes de que se usara la examinación de sangre para determinar si estaba infectada por el VIH y antes de que se introdujera en el año 1985 la técnica de tratamiento de calor para destruir el VIH en los productos sanguíneos, el VIH era transmitido a través de transfusiones de sangre o de componentes sanguíneos infectados. Hoy en día el riesgo de adquirir el VIH por tales transfusiones es extremadamente pequeño.
El VIH frecuentemente se transmite cuando personas que se inyectan drogas comparten jeringas o agujas contaminadas con cantidades minsculas de sangre de alguna personas infectada por el virus. Sin embargo, la transmisión de un paciente a un profesional de la salud o viceversa, por pinchazos accidentales con agujas u otros instrumentos médicos contaminados, es rara.
La mujer puede transmitir el VIH al feto durante el embarazo o al recién nacido durante el nacimiento. Aproximadamente entre un cuarto y un tercio del total de las mujeres embarazadas infectadas por el VIH infectar n a sus bebés. El VIH también puede ser transmitido a los bebés a través de la leche de madres infectadas por el virus.
A pesar de que los investigadores han detectado el VIH en la saliva de personas infectadas, no existe evidencia de que el virus se transmita por contacto con la saliva. Los estudios de laboratorio indican que la saliva contiene componentes naturales que impiden la infección por el VIH. Los estudios de personas infectadas por el VIH no han encontrado evidencia de que el virus se transmita a otras personas a través de la saliva, por ejemplo al compartir un beso. Sin embargo, el riesgo de infección a través de besos con intercambio de grandes cantidades de saliva es desconocido. Los científicos tampoco han encontrado evidencia de que el VIH pueda transmitirse a través del sudor, l grimas, orina o heces.
Los estudios de familias de personas infectadas por el VIH han demostrado claramente que el VIH no se contagia por contacto casual tal como el compartir utensilios de cocina, toallas y ropa de cama, piscinas, teléfonos o inodoros. El VIH no se contagia por picaduras de insectos tales como mosquitos o chinches.
A pesar de que inicialmente en los Estados Unidos, el VIH se encontró principalmente en hombres homosexuales infectados, el nmero de hombres y mujeres heterosexuales infectados por el VIH contina creciendo. El VIH puede infectar a cualquier persona con comportamientos que se consideran de alto riesgo tales como:
* Compartir agujas o jeringas al inyectarse drogas. * Tener relaciones sexuales sin protección con una persona infectada o con una persona que no sabe si est  infectada por el VIH.
El tener otro tipo de enfermedades que se transmiten por relaciones sexuales tales como sífilis, herpes, clamidia o gonorrea puede hacer que la persona esté m s susceptible a contraer el VIH cuando tenga relaciones sexuales con una persona infectada.
Síntomas Iniciales
Muchas personas no desarrollan ningn síntoma cuando inicialmente contraen el VIH. Sin embargo, algunas personas desarrollan síntomas similares a la influenza un mes o dos después de haber sido expuestas al virus. Estas personas pueden padecer de fiebre, dolor de cabeza, malestar general e inflamación de los ganglios linf ticos (órganos del sistema inmune f cilmente detectados en el cuello e ingle). Estos síntomas generalmente desaparecen entre una semana y un mes, y a menudo se confunden con los de otra infección viral.
Es posible que síntomas m s severos o persistentes no aparezcan hasta una década o m s después de que el VIH ha entrado por primera vez al cuerpo de los adultos y dentro de los dos primeros años de vida en los niños que nacieron con la infección por el VIH. Sin embargo, este período de infección "asintom tico" es variable. Algunas personas pueden comenzar a tener síntomas pocos meses después, mientras que otras pueden permanecer sin síntomas por m s de 10 años. Sin embargo, durante el período asintom tico, el VIH est  infectando activamente y matando las células del sistema inmune. El efecto m s notable del VIH es la disminución en los niveles en la sangre de las células T CD4+ (también llamadas células T4). stas son las células cruciales del sistema inmune que combaten infecciones. El virus inicialmente incapacita o destruye estas células sin causar ningn síntoma.
Con el sistema inmune deteriorado comienzan a aparecer una variedad de complicaciones. Uno de los primeros síntomas experimentados por muchas personas infectadas por el VIH es los ganglios linf ticos que permanecen inflamados por m s de tres meses. Otros síntomas que frecuentemente aparecen meses o años antes del comienzo del SIDA son falta de energía, pérdida de peso, fiebre frecuente y sudores, infecciones persistentes o frecuentes (orales o vaginales) causadas por hongos, salpullidos persistentes o formación de escamas en la piel, inflamación pélvica que no mejora con tratamiento o pérdida de la memoria por cortos períodos de tiempo. Algunas personas desarrollan infecciones por herpes severas y frecuentes que causan llagas anales, genitales o en la boca, o una dolorosa enfermedad de los nervios llamada herpes zoster (culebrilla). Los niños pueden tener un desarrollo retrasado o deficiencia en el crecimiento.
El SIDA
El término SIDA se aplica a las etapas m s avanzadas de la infección por el VIH. Los criterios oficiales para la definición del SIDA son creados por las Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, siglas en inglés) de Atlanta, Georgia. Estos centros son responsables de llevar un registro de la propagación del SIDA en los Estados Unidos.
En el año 1993, el CDC revisó su definición de SIDA para incluir a todas los personas infectadas por el VIH que tienen un nivel de células T menor de 200. (Los adultos sanos generalmente tienen un recuento de 1,000 o m s). La definición actual, adem s, incluye a 26 condiciones clínicas que afectan a las personas con la infección por el VIH avanzada. La mayoría de estas condiciones son infecciones oportunistas, las cuales raramente causan enfermedad en personas sanas. Sin embargo, en las personas que tienen SIDA, estas infecciones frecuentemente son severas y a veces fatales debido a que el sistema inmune est  tan destruido por el VIH que el cuerpo no puede combatir ciertos virus, bacterias ni otros microorganismos.
Las infecciones oportunistas comunes en las personas que tienen SIDA causan síntomas tales como tos, falta de aire, ataques, demencia, diarrea persistente y severa, fiebre, pérdida de la vista, dolores de cabeza agudos, pérdida severa de peso, fatiga persistente, n usea, vómito, falta de coordinación, coma, calambres abdominales o, dificultad o dolor al tragar.
Aunque los niños que tienen SIDA son susceptibles a las mismas infecciones oportunistas que contraen los adultos que tienen la enfermedad, padecen adem s de severas infecciones bacterianas comunes en la niñez como conjunctivitis, infección de oídos y amigdalitis.
Las personas que tienen SIDA son particularmente propensas a desarrollar distintos tipos de c ncer tales como el sarcoma de Kaposi o los tipos de c ncer del sistema inmune conocidos como linfomas. Estos tipos de c ncer son generalmente m s agresivos y difíciles de tratar en las personas que tienen SIDA. Una de las características comunes del sarcoma de Kaposi es placas (manchas) que se desarrollan en la piel o en la boca, de color prpura, rojizo o marrón en las personas de piel clara, y m s pigmentadas en las personas de piel oscura.
Durante el desarrollo de la infección por el VIH, la mayoría de las personas experimentan una disminución gradual en el nmero de células T CD+4, aunque algunas personas pueden tener un abrupto y dram tico descenso en el recuento de células T CD+4. Una persona con un recuento de células T CD+4 mayor de 200 puede experimentar alguno de los síntomas iniciales de la enfermedad. Otras personas pueden no tener síntomas a pesar de tener un recuento de células T CD+4 menor de 200.
Muchas personas est n tan debilitadas por los síntomas del SIDA que no pueden mantener un empleo fijo ni pueden hacer las tareas del hogar. Otras personas que tienen SIDA pueden pasar por etapas intensas de enfermedades peligrosamente fatales seguidas por etapas de funcionamiento normal.
Un nmero pequeño de personas infectadas por primera vez por el VIH hace 10 o m s años no han desarrollado los síntomas de SIDA. Los científicos est n tratando de determinar cu les son los factores que han contribuido a la falta de progresión del SIDA en estas personas, tales como características particulares de sus sistemas inmunológicos, si fueron infectadas con una especie menos agresiva del virus o si su composición genética puede protegerlas de los efectos del VIH.
Diagnóstico
Debido a que la infección por el VIH frecuentemente no causa síntomas en las primeras etapas, ésta se detecta principalmente examinando la sangre de la persona, determinando de esta manera la presencia de anticuerpos (proteínas que defienden al cuerpo de las enfermedades) para el VIH. Los anticuerpos para el VIH generalmente no alcanzan niveles detectables hasta entre uno y tres meses después de la infección y pueden tomar hasta seis meses para desarrollarse en cantidades lo suficientemente grandes para ser detectados en pruebas corrientes de sangre.
Las personas que han sido expuestas al VIH deben ser examinadas para determinar la presencia de infección por el VIH tan pronto como se crea que han desarrollado anticuerpos para el virus. Esta pronta examinación les permitir  a estas personas recibir un tratamiento apropiado en el momento m s adecuado para combatir el VIH y prevenir el desarrollo de ciertas infecciones oportunistas (ver la sección Tratamiento). Adem s, el examen temprano alerta a las personas infectadas por el VIH les ayuda a evitar comportamientos altamente arriesgados que pueden transmitir el VIH a otras personas.
La prueba para el VIH se hace en la mayoría de las oficinas de los médicos o en clínicas de salud y deben ser acompañadas por asesoramiento. Las personas pueden hacerse los ex menes en forma anónima en muchos lugares, si les preocupa el problema de confidencialidad.
Se usan dos tipos diferentes de pruebas de anticuerpos, ELISA (siglas en inglés) y "Western Blot" (nombre en inglés), para diagnosticar la infección por el VIH. Si una persona tiene una alta posibilidad de estar infectada por el VIH y, sin embargo, ambas pruebas resultan negativas, el médico puede hacer un examen para detectar el VIH directamente en la sangre. Adem s la persona puede repetir el examen de anticuerpos para el VIH tienen m s probabilidad de haberse desarrollado.
Los bebés de madres infectadas por el VIH pueden o no estar infectados por el virus, pero todos llevan los anticuerpos para el VIH de la madre por varios meses. Si esos bebés no manifiestan ningn síntoma, no se puede hacer un diagnóstico definitivo de infección por el VIH hasta que tengan 15 meses de edad. A esa edad, posiblemente los bebés ya no tienen los anticuerpos de sus madres y, si est n infectados, han desarrollado sus propios anticuerpos. Se est n usando nuevas tecnologías para detectar el VIH y para determinar con m s precisión la infección por el VIH en bebés que tienen entre 3 y 15 meses. Se est  evaluando un nmero de pruebas de sangre para determinar si puede diagnosticar la infección por el VIH en bebés menores de 3 meses.
Tratamiento
Cuando surgió el SIDA en los Estados Unidos, no había medicamentos disponibles para combatir la deficiencia del sistema inmune que acompaña a esta enfermedad y existían pocos tratamientos para las enfermedades oportunistas que surgieron. Sin embargo, en los ltimos 10 años se han desarrollado terapias para combatir la infección por el VIH y las infecciones y ciertos tipos de c ncer que la acompañan.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, siglas en inglés) ha aprobado cuarto medicamentos para el tratamiento de la infección por el VIH: AZT (conocido también como zidovudina), DDC (didesoxicitidina), DDI (didesoxinosina) y "d4T" ("stavudine"). Estos medicamentos pueden retrasar la propagación del VIH en el cuerpo y detener el desarrollo de infecciones oportunistas. Es importante reconocer que estos medicamentos no previenen la transmisión del VIH a otras personas.
Los medicamentos antiretrovirales actualmente disponibles no curan a las personas infectadas por el VIH o que tienen SIDA y tienen efectos secundarios que pueden ser severos. El AZT puede ocasionar una disminución de los glóbulos rojos o blancos, especialmente cuando se toma durante la etapa avanzada de la enfermedad. Si la pérdida de glóbulos es severa, el tratamiento con AZT debe ser interrumpido. En otros pacientes que son capaces de tolerar este medicamento, el AZT frecuentemente pierde su eficacia después de cierto tiempo. El DDI puede ocasionar una inflamación del p ncreas y lesiones dolorosas en los nervios.
Hay un nmero de medicamentos disponibles para ayudar en el tratamiento de infecciones oportunistas a las cuales son propensas especialmente las personas que tienen VIH. Estos medicamentos son foscarnet y ganciclovir que se usan para tratar infecciones de los ojos producidas por citomegalovirus, fluconazol que se usa para tratar infecciones causadas por hongos y protozoarios y TMP/SMX o pentamidina para tratar la pulmonía Pneumocystis carinii (PCP, siglas en inglés).
A las personas que tienen el VIH y un recuento de células T CD4+ menor de 200 se les da, adem s de la terapia antiretroviral, un tratamiento para prevenir la PCP, que es una de las infecciones oportunistas m s comunes y fatales asociadas al VIH. A los niños se les da terapia preventiva contra la PCP cuando el recuento de células T CD4+ disminuye a niveles considerados por debajo de lo normal para su edad. Niños y adultos infectados por el VIH que han sobrevivido un episodio de PCP recibir n medicamentos por el resto de sus vidas, sin importar su recuento de células T CD4+, para prevenir la recurrencia de la pulmonía.
Las personas infectadas por el VIH que desarrollaron sarcoma de Kaposi u otros tipos de c ncer son tratadas con radiación, quimioterapia o con alfa interferón, que es una proteína diseñada genéticamente y que se produce en forma natural.
Prevención
Actualmente no existe una vacuna que proteja contra el VIH; por lo tanto, la nica manera de prevenir una infección por este virus es evitar los comportamientos arriesgados tales como compartir agujas y tener relaciones sexuales sin protección.
Debido a que muchas personas infectadas por el VIH no manifiestan síntomas, no hay manera de saber con certeza si una persona que tiene relaciones sexuales est  infectada, a menos que esta persona se haya hecho la prueba para detectar el virus en varias ocasiones o nunca se haya comportado de manera arriesgada. El Servicio de Salud Pblica recomienda que las personas deben abstenerse de tener relaciones sexuales o protegerse usando condones de l tex cuando tienen relaciones sexuales vaginales, anales u orales y no est n seguras que la otra persona est  libre del VIH o de otras enfermedades transmitidas sexualmente. Se deben usar solamente condones hechos de l tex con lubricantes hechos a base de agua.
A pesar de que algunos estudios de laboratorio demuestran que las sustancias espermicidas pueden matar a los organismos del VIH, los científicos todavía est n evaluando la eficacia de los espermicidas para la prevención de la infección por el VIH. Algunos estudios han encontrado que el uso frecuente de espermicidas (m s de tres veces a la semana) puede causar inflamación en la vagina lo cual puede facilitar la transmisión del VIH.
Investigación
El Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (National Institute of Allergy and Infectious Diseases - NIAID) apoya a científicos que trabajan en investigaciones sobre la infección por el VIH. Estas investigaciones incluyen el desarrollo y pruebas para vacunas contra el VIH y nuevas terapias para tratar la enfermedad y los problemas asociados con ésta. M s de una docena de vacunas contra el VIH se est n probando en personas, y muchos medicamentos para la infección por el VIH o infecciones oportunistas asociados con el SIDA se est n desarrollando o probando. Los investigadores también est n examinando exactamente cómo afecta el VIH al sistema inmune. Esta investigación est  proponiendo objetivos nuevos y m s efectivos para medicamentos y vacunas. Los investigadores apoyados por el NIAID continan documentando cómo progresa la enfermedad en diferentes personas.
Para información sobre los estudios de nuevas terapias para el VIH, llame al Servicio de Información de Pruebas Clínicas sobre el SIDA al siguiente nmero se teléfono:
1-800-874-2572 (1-800-TRIALS-A) 1-800-243-7012 - Línea de acceso para personas sordas (TDD)
Para información sobre guías de tratamientos aprobados por el gobierno federal, llame al Servicio de Información de Tratamiento para el VIH/SIDA al siguiente nmero de teléfono: 1-800-448-0440 (1-800-HIV-0440) 1-800-243-7012 -- Línea de acceso para personas sordas (TDD)
El Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas conduce y apoya investigaciones sobre una amplia gama de enfermedades infecciosas y de sistema inmune y es la agencia del gobierno federal principalmente encargada de las investigaciones sobre el VIH/SIDA.
Preparado por la: Oficina de Comunicaciones Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas Institutos Nacionales de la Salud Bethesda, MD 20892
Servicio de Salud Pblica Departmento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos Diciembre de 1994 (original en inglés)
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